miércoles, 23 de abril de 2014

Las enseñanza y las TIC






   Hola de nuevo amigos, nos comunicamos con vosotros esta vez para dejaros por aquí una viñeta relacionada con la educación y las TIC.

   En esta viñeta observamos, como un profesor pretende enseñarles a los alumnos a través de un método tradicional mientras que otro se queda impresionado y le dice que para eso ya está YouTube. A través de esto queda claro que mientras uno es un profesor tradicional, el otro es un profesor que se basa en las nuevas tecnologías.

   Aunque en los tiempos que corren utilizar un poco las nuevas tecnologías en clase es fundamental, tampoco es necesario abusar de estas. Utilizar las nuevas tecnologías para preparar las clases puede ser de gran ayuda para el profesor, ya que puede realizar exposiciones más dinámicas a través de los Power Point, realizar ejercicios para sus alumnos a través del JClic o Hot Potatoes y a través de ellas también pueden tener la materia mejor organizada para los alumnos.

   En cambio, a pesar de que las nuevas tecnologías son buenas, hay que saber utilizarlas con responsabilidad ya que, como podemos observar en la viñeta, los profesores pueden abusar de ellas y dejar de lado su labor docente mientas los alumnos hacen todo a través de internet.

   Usar las nuevas tecnologías en la labor docente, en clase y con los alumnos no es malo mientras los profesores sigan llevando a cabo sus responsabilidades como profesor y no deje todo en manos de los alumnos a través de las nuevas tecnologías.


   Esta es nuestra opinión sobre el tema que se representa en la viñeta; y tú ¿Qué opinas sobre esta situación?

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo con vosotros, las nuevas tecnologías están muy bien para hacer una clase más dinámica pero hay que utilizarlas como material complementario.
    En los momentos que nos encontramos es fundamental introducir las TIC en el aula ya que hoy en día se utilizan para todo y están presentes en todos lados pero no se le puede dar a las nuevas tecnologías el papel principal y al profesor el papel secundario. Andrea Penelas Álvarez

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